Dicen por ahí que si deseas más amor en el mundo debés crear más amor a tu alrededor; si deseás más felicidad, debás hacer felices a los que tenés al lado. Y es que no somos islas, sino una gran comunidad en donde todo lo que hacemos, decimos, sentimos y pensamos repercute en los demás, vamos transformando vidas casi sin darnos cuenta… En eso estábamos pensando las hogueras 3, cuando se nos ocurrió una idea un tanto “loca”…
Por qué no salir al medio de la calle a robarle SONRISAS a la gente?![]()
Así que ahí estábamos, un sábado a la tarde, en medio de la gente que caminaba apurada, con mil cosas en la cabeza, chocando a los que pasaban por al lado, bueno… todos hemos ido al centro en esos días en que casi no se puede caminar…
Salimos con carteles que decían “Sonríe”, narices de payaso, y bolsas de caramelos… la propuesta era, “te regalo mi sonrisa y un caramelo a cambio de la tuya”, y aquel que sonreía dejaba su huella y escribía su nombre en los carteles…
Lo que comenzó como una idea loca se convirtió en algo que nos llenó el corazón… la respuesta de la gente fue increíble, chicos, grandes, todos se prendían, estaban sorprendidos, les contábamos la idea y nos decían “cómo les vamos a decir que no, si ya estamos sonriendo” o “en serio? No puedo creer que estén haciendo esto”, nos preguntaban porque lo hacíamos y se sorprendían aun más con nuestra respuesta… y así recorrimos las calles… casi 200 personas nos regalaron su sonrisa… y nos dieron las gracias por hacerles pasar un lindo momento en medio de tantas preocupaciones…
Omar, estaba sentado en una esquina, parecía triste, preocupado, así que no dudamos en acercanos, nos dijo que no podía sonreír, que las cosas no le estaban saliendo bien, intentamos convencerlo pero no hubo caso, así que nos quedamos charlando un rato con él, cuando nos fuimos nos deseó suerte, y él no se dio cuenta pero nos regaló una sonrisa, pequeña, casi imperceptible, pero de esas que valen mucho!.
Salimos en busca de sonrisas y nos llevamos muchas historias… a veces uno no es consciente de cuanto puede hacer, de que con pequeños gestos podes cambiar aunque sea un poquito la vida de los demás, y así también ir transformando la tuya…
Hacé la prueba! Pensá en cuántas veces estás de mal humor, enojado, preocupado, pensando sólo en vos y en lo que te pasa, y preguntate como influís en los que tenés al lado… y después proba sonreírle a alguien… vas a ver como en un segundo la otra persona es como un espejo que te devuelve una sonrisa casi sin pensar… no necesitás salir a la calle, y hacerlo con extraños… tenemos al lado muchas personas que se merecen tan lindo regalo!.


