15 Julio 2011
Última actualización el 31 Julio 2011
Luego de construir nuestras armaduras, cada uno con su toque personal, ingresamos al Castillo del Silencio. Allí pudimos reflexionar con nuestra voz interior. Una vez superada esa etapa seguimos transitando el Camino de la Verdad y llegamos al Castillo del Conocimiento. Descubrimos que Dios es la luz que ilumina nuestro camino, que como Cristo nos amó nadie pudo amar jamás y que para conocer a los demás debemos conocernos primero a nosotros mismos. El tercer y último de los castillos, el más cercano a la cima, era el de la Voluntad y la Osadía. En él debimos enfrentar nuestros miedos.
Además hicimos juegos, actividades, fuimos al arroyo, donde nos sacamos fotos, armamos pulseritas y, por supuesto, tomamos muchos mates! A la noche preparamos antorchas y todos juntos encendimos el fogón.
La experiencia nos sirvió para conocernos entre todos e integrarnos como un solo grupo: Amigos de Laura!
Nos divertimos un montón entre las extrañas carcajadas de Nati y Sofi, las anécdotas de Chiva y Ailu, las actuaciones de Rodri, las demostraciones artísticas de Nati, las conversaciones nocturnas, las reflexiones de Juani, las caídas de Ferra, la música de Facu, el compromiso de Turu, el baile de Juli, la comida de Dani y Lu y el espectacular tiempo que nos tocó. En fin, todo ayudó a crear un increíble clima de comodidad, sencillez y fraternidad, como no podía ser de otra manera en un grupo salesiano!
Le agradecemos a todos los que colaboraron para que esta convivencia fuese posible. ¡No podría haber salido mejor!